Buy Zoloft cheap topamax La Casa Amarilla cambió de nombre sin que nadie se enterara

Las Voces del Futuro

La Casa Amarilla cambió de nombre sin que nadie se enterara Print E-mail
  
Wednesday, 15 July 2009 16:21

En la onda del actual Gobierno venezolano de cambiar desde el nombre del país, hasta el de las instituciones oficiales y las estaciones de metro, la sede de la Cancillería nacional, conocida como Casa Amarilla, lleva ahora, de apellido, el nombre del prócer de la independencia y Gran Mariscal de Ayacucho: Antonio José de Sucre.

 


La antigua casona, que se encuentra ubicada en la Plaza Bolívar de Caracas y cuyas paredes han presenciado momentos clave de la historia venezolana, ya no tiene el nombre que popularemente adoptó desde finales del siglo XIX, por el color ocre de sus muros. lissdagcasanueva

Ahora, la conocida Casa Amarilla, desde donde despacharon muchos presidentes venezolanos y desde donde hace más de un siglo se deciden los asuntos de la política exterior nacional, se llama Casa Amarilla Antonio José de Sucre o, tal vez, sólo Casa Antonio José de Sucre, porque, en realidad, ni las mismas autoridades se ponen de acuerdo a la hora de mencionarla. En unas notas de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores aparece un nombre, en otras uno distinto y así avanza el asunto.

Aunque el rebautizo fue anunciado por el canciller Nicolás Maduro a finales de 2008, más de seis meses después prácticamente ninguno de los habituales de la Plaza Bolívar es capaz de señalar un edificio con el nombre de Antonio José de Sucre. Una señora que, desde hace cuarenta años vende maíz para alimentar a las palomas de la plaza, dice: "Por aquí no hay ninguna casa con el nombre de Sucre. Ahora, si pregunta por la Casa Amarilla, todo el mundo sabe que es esa". Y otro viejito que pasea a diario por la zona apunta: "Por aquí hay una casa con el nombre de Andrés Bello, pero no con el de Sucre".

Incluso el cronista de Caracas, Guillermo Durand, desentendido del asunto, acepta estar en desconocimiento del nuevo nombre de la casona colonial y añade: "A lo largo de la Historia, se han cambiado nombres de esquinas, calles y hasta el de la misma ciudad, pero al final el que perdura en el tiempo es el nombre que los caraqueños prefieran. Así ha pasado siempre".

Una casa con historia

A su reflexión sobre el cambio de nombre de la Casa Amarilla, Durand añade que la casona es de por sí importante por todo lo que allí ha acontecido, desde que comenzó a ser usada como centro de decisiones políticas, a mediados del siglo XVIII. El cronista explica que en el mismo lugar donde hoy se tejen los hilos de la diplomacia venezolana hubo una cárcel colonial, un ayuntamiento capitalino e incluso estuvo el despacho principal de presidentes de la nación, como José Antonio Páez y Cipriano Castro.lissdagcasavieja

Un episodio muy destacado de la Historia venezolana ocurrió también en el balcón principal de la Casa Amarilla, antes de que ese balcón se cayera en el terremoto que sacudió la ciudad en 1812. Pues desde allí, el 19 de abril de 1810, el pueblo capitalino dijo al capitán español Vicente Emparan que ya que no quería su mando y se dio el primer paso hacia la independencia venezolana.

También desde la casa que aún sigue siendo amarilla, aunque su nombre haya cambiado sin que muchos realmente lo sepan, el entonces presidente de Venezuela, Cipriano Castro, saltó desde una ventana en 1900, al sentir el terremoto que ocurrió el 28 de octubre de ese año.